domingo, 8 de marzo de 2015

Norte de Vietnam: Sapa

Con el buen sabor de boca del crucero de Halong Bay, partimos al norte, a Sapa. Conocimos un nuevo tipo de bus, el sleeping bus, en el que vas medio tumbado y puedes reclinar el respaldo. Nos volvimos a dejar engañar, y el bus que supuestamente llegaría a las 5 am y nos dejaría dormir hasta las 6, llegó a las 4 y nos tiraron. En el pueblo no se veía nada porque no había luz, así que nos refugiamos del frío en la terraza de una cafetería y esperamos que se hiciera de día. A las 7 encontramos un hostel y nos echamos una siestecilla de 2 horas.

Sapa es famoso por sus paisajes, repletos de campos de arroz en terrazas; y por las minorías étnicas que viven en el valle. Durante el día se puede ver a chicas jóvenes ofreciendo tours para ir a sus pueblos caminando, y hacer lo que llama una "homestay", que no es más que pasar el día en su villa y dormir junto con otros turistas en su casa, para volver a Sapa al día siguiente en coche.
Nosotros veníamos con la lección aprendida de los trekkings en Asia (los dos que hemos hecho en Chiang Mai y Kalaw no fueron tanto como la gente cuenta), así que alquilamos una moto los 2 días que estuvimos y recorrimos el valle y los pueblos por nuestra cuenta, como Cat Cat y Lao Chai.

La cara de los otros turistas al vernos con la moto en las supuestas aldeas remotas era todo un poema. El paisaje no parecía real, con las ondas circulares que forman los campos de arroz, las señoras trabajando el campo, y los niños saludando por la carretera. Parece mentira como estos pueblos de la montaña se adaptan al medio y crean las terrazas a mano, porque aquí maquinaria no hay.

Sapa también tiene su encanto, parecido a un pueblo de montaña en los Pirineos, con hermosas vistas, su lago, la iglesia y la plaza.

Al día siguiente volvimos a pillar el sleeping bus de vuelta a Hanoi, para después enlazar con el tren y llegar a Nimh Binh.

El norte de Vietnam, con sus montañas y su manto de colores con ríos partiendo el valle en 2, y a veces en 3, nos ha maravillado, pero el turismo hace que solo te vean como dólares andantes, y eso, lamentablemente, le quita parte de su encanto.

5 comentarios:

  1. Que fotazas! Joder siempre digo lo mismo pero que viaje os estáis pegando!
    Adaptación al medio es lo de esa gente...
    Abrazos!
    Alex

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  2. Que precioso y sin máquinas, parecen olas en la montaña, toda una faena. Núnca había visto un bus tan cómodo. Seguir disfrutanso. Muchisimos besos.

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  3. Increíble lo que nos vamos encontrando por ahí. No hemos perdido la capacidad de sorprendernos, y es que este mundo es inmenso, en todos los sentidos.
    Un abrazo a todos!!

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  4. El no permitir que lo anterior condicione es lo que hace apreciar todavía mas los próximos tenderetes.
    Muchos besos para ambos dos

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  5. Me encantan los campos de arroz!! Que pasada de fotos, os va a quedar un álbum chulísimo ;)

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