¡De nuevo en el barrio, Khao San Road! Esto es lo que pensamos al llegar a las 7 de la tarde (3 horas más de lo estimado) a Bangkok.
La primera noche dormimos fatal, con el bar justo debajo de nuestra habitación y unas paredes de papel que permitían oirlo todo, guiris potando incluído.
Estos 3 días los hemos aprovechado para visitar un par de ciudades que nos quedaron pendientes.
El día 18 fuimos a Kanchanaburi, famosa por ser donde se construyó el ferrocarril de la muerte sobre el río Kwai. Un poco de historieta para ambientar (cortita, lo prometemos). Aprovechando el inicio de la primera guerra mundial, Japón pensó que era un buen momento para conquistar algunos países del sudeste asiático. Una vez que lo consiguió en algunas zonas, construyó un ferrocarril entre Tailandia y Myanmar. Para ello, tomó como esclavos a los prisioneros de guerra, sobre todo ingleses, holandeses y australianos, y también asiáticos, para construir la línea de tren. Todo esto en unas condiciones infrahumanas, vistiéndolos con taparrabo. El resultado fueron 12.000 muertos occidentales y más de 100.000 locales, entre thais, birmanos y malayos. Visitamos el famoso puente, y después nos subimos en el tren, que todavía conserva algunos tramos originales, sobre los que destaca el puente de madera.
Al día siguiente hicimos la excursión a Ayuttaya, una ciudad a menos de una hora de Bangkok donde se conservan muchos templos de alrededor del S.XII. Visitamos cuatro templos y un buda reclinado gigante. Nos gustó mucho la excursión y nos recordó bastante a los templos de Bagan, en Myanmar, aunque con algo menos de encanto.
Hemos aprovechado estos días en Bangkok para ver si ir de compras vale tanto la pena como dicen. Y la verdad es que es más un mito que otra cosa. Los centros comerciales son caros, las imitaciones son malas y no son tan baratas, y como mucho en algún mercado callejero puedes encontrar algo de ropa barata y souvenirs. También es verdad que pasamos de mirar nada de tecnología, porque aunque sí parece ser más barata, fíate tú de la calidad y las garantías.
Con esto podemos decir adiós a Bangkok y con él a Tailandia, el país donde más tiempo hemos estado en este viaje. Volveremos solo para hacer una noche al volver de Indonesia, nuestro próximo destino, antes de volar de vuelta a España. Tailandia tiene mala fama entre muchos mochileros porque es muy turístico. Y es cierto. Pero para nosotros esto no es algo ni positivo ni negativo. A veces es bueno porque hace que moverte por el país sea más fácil y haya más opciones de alojamiento y comida de todo tipo. Otras veces puede resultar desagradable por las masificaciones y los pesados vendedores o los timos. Pero lo que suele ocurrir es que cuando un sitio es turístico, por algo será. Y Tailandia es un claro ejemplo de ello. El mes que pasamos en sus playas de ensueño fue inolvidable, y los templos y cultura que ofrece también merecen mucho la pena. Sin duda Tailandia fue una buena elección.
La buda de la foto muy favorecida
ResponderEliminarVaya tela el tren. Ya va la cosa acabándose, disfrutad, abrazos
Que casualidad, hoy hemos visto una pelicula de la guerra cuando construyeron la via del tren, cuantos muertos, mucha pena. Las fotos son preciosas, pero me ha parecido ver una buda que se lleva la palma. Muchos besos.
ResponderEliminar