Nos costó un día entero llegar a Ko Tao, la primera isla del golfo de Tailandia que visitamos. Desde Yangon, tomamos avión, taxi, bus, barco y furgoneta, para llegar a las 10 de la mañana del día 31, con mucho miedo por las fechas y temiendo unos precios elevados. Pero no, en las islas hay tanto alojamiento que puedes encontrar una habitación barata sin problemas.
Ese día estuvimos en la playa y por la noche nos dimos un homenaje de Nochevieja. El ambiente en la playa era muy chulo, con espectáculos de fuego y música.
Al día siguiente hicimos una excursión en bote. Hicimos snorkel en varias calas y visitamos la isla de Nan Yuang, con una lengua de arena que une varios islotes y cuya vista aérea disfrutamos.
El día 2 nos fuimos a Ko Phangan. Otra vez con el temor del alojamiento, porque sin saberlo (bueno, Sandra sí), llegamos para la Fullmoon party, que se celebra una vez al mes (cada luna llena) en la playa de Hat Rin, donde miles de ingleses y australianos se ponen borrachos. El primer día no hicimos nada porque estaba nublado. Al día siguiente nos cambiamos al norte, y nos alojamos en unos bungalows en una playa súper tranquila, Chaloklum. Alquilamos una moto y estuvimos recorriendo la isla de playa en playa durante 2 días, disfrutando las aguas tranquilas y la poca afluencia de algunas de las playas.
La cena fue una mariscada en EL SITIO. Sin buscarlo, encontramos un restaurante a pie de playa (o más bien de olas del mar) donde nos pusimos las botas.
El último día, antes de embarcar hacia Ko Samui, estuvimos en Bottle Beach toda la mañana. Solo se puede llegar en bote, y eso se nota. Fue la playa que más nos gustó y no había mucha gente.
Nuestra última parada fue la más grande de las islas del golfo (y la tercera de Tailandia), Ko Samui. Nos instalamos en Chaweng y planeamos nuestros días.
El día de reyes simplemente disfrutamos de la playa, paseamos y tomamos el sol.
El siguiente día hicimos un tour al Ang Thong Marine National Park. Hicimos un rato de kayak en una isla, aunque poco tiempo. Después nos llevaron a otra isla con unas vistas muy bonitas, y en el interior de la misma había una laguna. Comimos en otra isla donde vimos unos monos que nunca antes habíamos visto. Por último hicimos snorkel. Sin duda, lo mejor del día. Con miles de peces alrededor de nuestros. Incluso le dieron un mordisquito a David. Fue una pena que el día estuviera nublado.
Pero nos resarcimos y esa noche nos dimos otro homenaje, langosta incluída. El precio del pescado y del marisco aquí hacen que sea un pecado no probarlos.
En nuestro último día, alquilamos una moto. Fuimos a la parte oeste de la isla, casi desierta de turistas, nos bañamos en unas cascadas, visitamos el Big Buddha, y por último cenamos en un street market.
Y con esto terminan nuestros días en la costa este, y nos dirigimos al oeste, para seguir desgastando las chanclas, usando la crema y arrugándonos un poco en el agua.
Las fotos lo dicen todo.. Qué pasada!
ResponderEliminarDisfrutad mucho, vosotros que podéis!
Se os echa de menos por aquí.. sobretodo vuestros alumnos ;)
Un beso!
Que pasada de fotos ,aunque sea mucha paliza el resultado merece la pena.Besos
ResponderEliminarBuaaaaaah!!! Que envidia me está dando de veros en la playita desde aquí con el polar puesto... Seguid pasándolo bien!! Besos!!
ResponderEliminarQue pasada de playas, cascadas, etccc... y muy cansados los viajes, pero ya estáis acostumbrados. Seguir pasándolo muy bien. Muchos besos.
ResponderEliminarMadre mía!!!!!, vais de maravilla en maravilla y el apetito qué no decaiga.
ResponderEliminarUn abrazo
Vamos de paraíso en paraíso. Cuando parece que no se puede mejorar, aparecen playas que nos dejan estupefactos. Sumamos muchos kilómetros pero los destinos lo merecen. Gracias Pitu, Laura's, mamá's y Pedrito por vuestras palabras. Un beso a tod@s
ResponderEliminar