lunes, 29 de diciembre de 2014

Mandalay: navidades meditando

Cuando llegamos a una ciudad, ya sabéis lo que nos toca: buscar alojamiento con la mochila a cuestas. Por suerte, había 3 hoteles casi en la misma calle. Mandalay no tiene nada atractivo. Es más, es hasta fea. Pero lo recordaremos para siempre por la experiencia vivida con Ashin Kelasa, un monje budista que conocimos a través de la prima de David, Viviana. Una serie de coincidencias hizo que contactáramos con él justo cuando llegamos a Mandalay. Pero no adelantemos acontecimientos.

Esa misma tarde subimos al Mandalay Hill, desde donde vimos un atardecer bonito. Eso fue todo lo que merecía la pena ver. Bueno, y el bar donde cenamos un par de noches, Mann, que era muy singular.

A la mañana siguiente cambiamos dólares y alquilamos una moto para ver los pueblo de alrededor. Fue una temeridad. Camionetas que hacen de transporte público parando cuando les parecía e incorporándose a la carretera sin mirar. Motos por todos lados pitando sin parar; y cuando menos te lo esperabas, se cruzaba una bici, una mujer o un carro de caballos. Ese día, con la moto, visitamos Amarapura y Sagaing, y aunque no tienen nada que pueda llamar la atención de un turista, eso fue lo que más nos gustó. Nadie hablaba ni una palabra en inglés, no había ni un turista en ningún sitio, y aunque nos perdimos varias veces, nunca olvidaremos esa experiencia y las caras de asombro de la gente viéndonos pasear por allí.

El primer pueblo que visitamos fue Amarapura, donde esta U Being, un puente de madera que construyeron los británicos y un lugar muy popular para ver el atardecer. Cerca del puente está el monasterio donde vive Ashin Kelasa. Es un monje muy venerado, y para muestra, en los 3 días que estuvimos con él vinieron a verle unos rusos, una japonesa, una alemana y unos americanos. Es una persona muy especial, y sentimos su energía y toda la bondad en sus palabras. Conversamos con él (o más bien le escuchamos) con mucha atención, y fue un placer intentar asimilar el budismo y la meditación a través de sus ideas. Aquí van algunas de las cosas más sorprendentes que aprendimos:

- Todos los budistas deben vivir como un monje al menos una vez en la vida durante un mínimo de 7 días. Esto quiere decir, vivir en el monasterio, hacer una sola comida al día, levantarse a las 4 am para meditar y estudiar las enseñanzas de buda.
- Al elegir ser monje, debes desprenderte de todas tus posesiones y retirarte al monasterio, cortando casi por completo la relación con la familia y amigos.
- Tienen que raparse la cabeza y llevar siempre túnica.
- Hasta los 20 años no pueden "ordenarse" como monjes.
- Los niños que entran como novicios suelen provenir de familias pobres del campo, que ven en el monasterio la forma de asegurar un futuro y una educación a sus hijos.
- Supuestamente, no pueden manejar dinero (aunque en la práctica muchos lo hacen), y es normal verles por la mañana pidiendo comida o dinero, lo que no es considerado como mendigar, ya que la sociedad les tiene un gran respeto.

En cuanto a la meditación, fue una buena introducción, aunque insuficiente. Según Ashin, se necesita un mínimo de 7 días para alcanzar un cierto grado de habilidad.

En estos 3 días nuestra rutina fue llegar a las 10, para ver como todos monjes y los novicios forman una fila para recibir su comida. A las 10'30 íbamos a la estancia de Ashin para charlar un rato y antes de comer hacíamos media hora de meditación sentada, la más difícil por incómoda. Comíamos en el monasterio y después hacíamos una hora de meditación caminando, más llevadera pero más fácil de perder la concentración. A continuación charlábamos con él, sobre su viaje a España, sobre su visión de la vida, algunas cosas de su país...el tiempo volaba a su lado. Finalmente, hacíamos otra media hora sentados y nos íbamos sobre las 5.

Ha sido toda una experiencia poder conocerle y que nos tratara como sus invitados, como él decía, porque de hecho no suele aceptar turistas en el monasterio. Sin duda, algo que nunca olvidaremos y esperamos que algún día lo volvamos a ver.

4 comentarios:

  1. Tiene que haber sido una experiencia increíble haber pasado ese tiempo con el monje... que suerte!!

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  2. Que suerte, poder disfrutar de esa experiencia y con esa persona tan especial. No me canso de decir la suerte q tenéis. Besos.

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  3. Gracias! La meditación viene bien para las laaaargas esperas. Ahora falta ponerlo en práctica.
    Besos

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  4. Experiencia inolvidable la de Ashin kelasa ha debido ser, disfrutad cuanto mas mejor
    Bss

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